Técnicas de Estudio: LA SESIÓN DE ESTUDIO.

  Retomamos la serie que llevamos acerca de técnicas de estudio para que sigáis mejorando en vuestro proceso de aprendizaje. Hoy hablaremos de la sesión de estudio.
Hay que acostumbrarse a seguir siempre un orden. Sugerimos el siguiente:
1.  Comenzar a estudiar con decisión (tan pronto como uno se siente en la silla) En cuanto uno se sienta a estudiar, debe desencadenarse en el cerebro el reflejo de que comienza ya la sesión de estudio, sin más preámbulos. Así, la actividad intelectual se pondrá en marcha de forma automática, sin esfuerzo.
2.  Es aconsejable comenzar a estudiar un tema por su aspecto más fácil y agradable o que ofrezca más interés. A medida que se va profundizando en los contenidos, será más fácil acceder a lo que entraña una mayor dificultad. Los contenidos que trabajáis en vuestras oposiciones no son como cualquier contenido de lectura de entretenimiento, por lo que suelen ser en ocasiones áridos y difíciles de asimilar. Aún así, es verdad que dentro de todos los contenidos los hay que nos atraen más que otros. Es por éstos por los que debemos comenzar.
3.  Los puntos más difíciles deben abordarse cuando el nivel de atención y concentración sea máximo.Una vez tenemos hábito de estudio sabemos identificar cuándo se dan estos momentos y cuándo no.
4.  Dejar los trabajos sencillos que no necesitan mucha atención para cuando se esté más cansado: dibujar, pasar apuntes en limpio, hacer trabajos manuales… Ésto nos ayudará a relajarnos y descansar mientras seguimos trabajando.
5.  Descansar periódicamente. El estudiante normal necesita descansar cada cincuenta o sesenta minutos.
Tras la primera hora de estudio, cinco minutos son suficientes para hacer unas cuantas respiraciones profundas frente a la ventana, desentumecer los músculos, estirar las extremidades, beber una vaso de agua….
A partir de la segunda hora de estudio, el tiempo de descanso deberá ampliarse a quince, veinte, o treinta minutos.
No conviene dejar la sesión de estudio cuando haya una cuestión muy difícil que no se ha logrado resolver, sino en algún aspecto de interés y agrado que haga fácil la reanudación del estudio.
DIVIDIR EL TIEMPO DE LA SESIÓN EN 4 ETAPAS:
1) Exploración.
2) Adquisición.
3) Fijación y Repaso.
4) Autoevaluación.
Podemos también mejorar nuestra memoria sobre nueva información con interrupciones en nuestras sesiones de aprendizaje. Si lo hacemos así, nos aprovecharemos de los siguientes ‘efectos especiales’ descubiertos por los psicólogos:
·     Recordamos más de la primera parte de una sesión de estudio. Esto se conoce como EFECTO DE PRIMACÍA.
·     El material aprendido durante el final de una sesión de aprendizaje también se recuerda mejor después. Esto se denomina EFECTO RECIENTE.
·     Si interrumpimos un período de aprendizaje, automáticamente aumentamos nuestra memoria. A esto se le llama EFECTO ZEIGARNIK.
·     Unos pocos minutos después de aprender algo nuevo, la memoria a menudo aumenta durante un corto período de tiempo. Esto se conoce como EFECTO DE REMINISCENCIA.
Si intentamos aprenderlo todo en una sola sesión larga, sólo nos beneficiaremos del efecto de primacía y del reciente, de ninguna manera de los otros dos. Si la sesión se divide en algunos períodos más pequeños, con interrupciones entre ellos, conseguimos aprovecharnos de los cuatro fenómenos naturales.

Debemos ser perseverantes y estudiar con regularidad.



APRENDER SIN ESTRÉS

Estudiar puede ser un problema para aquellas personas que comienzan un proceso de preparación de un temario concreto, bien porque se ha perdido el hábito de estudio o bien porque éste no se ha tenido nunca. Las excusas inmediatas que no dudamos en sacar a relucir son: “No tengo memoria”, “No logro fijar nada en la mente”.
El problema puede complicarse cada vez más, si no tratan de hallarse sus verdaderas causas e incluso puede inducir a renunciar a los estudios. Y no sólo eso, si no que hasta muchos años después de la experiencia de la escuela, el estudio puede seguir siendo un trauma para nosotros y crearnos dificultades cuando, por uno u otro motivo, nos vemos obligados a volver a los libros, ya sea para unas oposiciones o simplemente para obtener el carnet de conducir.
Hemos visto personas ojear una lección entre un partido de tenis y un helado con amigos y luego mostrar una memoria de elefante en clase o en el examen. Pruebe preguntarle a ese genio cuál es su secreto. La mayoría de las veces le responderá que se trata de racionalizar el tiempo. No se requieren largas sesiones de estudio para memorizar mejor sino que, al contrario, resulta útil concentrarse durante breves períodos de tiempo y poderse conceder de este modo desconexiones que proporcionarán un descanso al cerebro.
Una buena memoria en el estudio es, en parte cuestión de método y organización. Si no posees una buena capacidad de organización y el estudio te crea ansiedad y problemas, prueba, para empezar, con estas sencillas pero útiles sugerencias:
·        Si estudias para un examen, un test o una prueba de control, calcula aproximadamente cuántas páginas debes estudiar al día hasta la fecha fatídica y trata de respetar los programas de estudio;
·        Aprende a estudiar en turnos de 30 minutos cada vez, con intervalos de hasta 5 y 10 minutos;
·        No empieces por el tema más difícil; afronta en primer lugar las partes más accesibles, pues la satisfacción de saberse la lección recarga las pilas de la memoria.

Y como en todas las técnicas que vamos exponiendo progresivamente, se requiere práctica de cadas una de ellas. No es útil ni saludable para nuestra mente querer obtener resultados demasiado pronto. Tened paciencia, practicar cada técnica y cada vez obtendremos mejores resultados en nuestro proceso de estudio.

ESTUDIO Y ESTRÉS

 
¿Sientes ansiedad, angustia, nerviosismo, molestias en el estómago, en el pecho, en la garganta?
En esos momentos estás bajo tu respuesta de ESTRÉS, movilizando tu organismo  ante la exigencia interna o externa. Se producen una serie de cambios fisiológicos, de pensamientos y emociones.
FACTORES QUE PROMUEVEN EL ESTRÉS
El estrés se asocia siempre con los cambios que nos afectan. Cuando percibimos los cambios como amenazas, nuestro nivel de estrés sube. Los factores más importantes a tener en cuenta son:
1) ACUMULAR EL CANSANCIO. Por la sobrecarga horaria, y/o una vida muy exigida, que no respeta los ritmos noche-día, actividad-reposo.
 
2) DESCONTROLARSE EN LAS EMOCIONES.
 
3) SER PESIMISTA. Si no crees que tienes la capacidad de cambiar tu vida para mejorar, estarás más predispuesto a ejercer el papel de víctima. Si en cambio eres una persona optimista que piensa que puede hacer cambios en su vida, no sólo aceptarás las circunstancias difíciles, sino que podrás identificar los problemas e idear planes para resolver los que le crean stress en tu vida.
 
4) REALIZAR ACTIVIDADES A DISGUSTO.
 
5) SUFRIR UNA PÉRDIDA IMPORTANTE.

                                               RESPUESTAS CREATIVAS AL STRESS
·     Evita la acumulación de stress
Cuando entras en él, trata de percatarte de inmediato y salir, recuperando la iniciativa, la energía, y tomando acciones concretas para aliviarlo, evitando su acumulación.
·     Realiza con regularidad ejercicios físicos
El ejercicio físico reduce el estréss , alivia la tensión, reduce la ansiedad, la depresión y la hostilidad que surgen con los niveles altos de estrés.
Al sufrir estrés, el organismo produce una hormona potencialmente tóxica, la noradrenalina. El ejercicio ayuda a quemarla. También con el ejercicio se generan endorfinas, que inhiben el dolor, elevan el estado emocional y facilitan la relajación psicofísica.
 
·     Sé optimista
Estudios psicológicos confirman que las personas optimistas sufren menos señales físicas que las pesimistas. La predisposición hacia el optimismo o el pesimismo determinará la cantidad de reacción de estréss innecesaria que experimentarás a lo largo de tu vida. Si constantemente te encuentras en un estado de alerta por la anticipación de desastres que nunca llegan, tu cuerpo pasa por reacciones de estrés de igual manera que si en realidad ocurrieran esos desastres.
Por lo tanto: NO TE APRESURES CON LOS JUICIOS Y LAS INTERPRETACIONES. Pregúntate si estás reaccionando a un hecho real o bien a un temor por algo que pudiera suceder. Posterga toda reacción hasta tener la certeza sobre lo que ocurre.
Al presentarse un problema, busca soluciones en lugar de quedarte atrapado en conclusiones.
Para ser más optimista, AYÚDATE APRENDIENDO DE OTROS. Escucha grabaciones sobre motivación y lee materiales acerca del mismo tema. Se puede aprender a ser optimista. Se puede aprender a desarrollar una actitud más positiva hacia la vida. Si no eres típicamente optimista, estudia lo que enseña la gente que practica el ver la vida desde una perspectiva positiva.
 
·     Practica la relajación
El estrés pone en acción una serie de respuestas bioquímicas. La relajación física pone en movimiento una serie de respuestas bioquímicas prácticamente opuestas a las que causan el stress.
También procura ESCUCHAR  MÚSICA ESPECIALMENTE COMPUESTA PARA LA RELAJACIÓN, O CON SONIDOS DE LA NATURALEZA.
 
·     Duerme bien
Al dormir, el cerebro almacena substancias bioquímicas que ayudan a tratar con el estrés. Todos conocemos los efectos de la falta de sueño combinados con una situación estresante.
EVITA ACTIVIDADES FISICAS O INTELECTUALES FUERTES ANTES DE IR A DORMIR.
 
·     Evita la presión del reloj
Tómate mas tiempo que el necesario.
Asigna más tiempo del pensado para estudiar.
Programa, en tus horarios cotidianos, un período de inactividad en el que no se haga nada productivo.
Como todos experimentamos ansiedad por el tiempo improductivo (demoras, atascamientos, esperas, etc.), ENCUÉNTrate PREPARADO PARA APROVECHAR ESE TIEMPO EN APRENDER ALGO. Lleva un libro a un lugar donde puede haber demoras. Usa, por ejemplo, el tiempo de viaje para aprender o repasar.
Por otro lado, y respecto al tiempo,  recuerda que TENER HORARIOS Y RUTINAS CREAN UNA SENSACION DE ORDEN PROPICIA PARA EVITAR EL STRESS.
 
·     No tomes compromisos porque sí.
 
·     No subestimes la importancia de comunicar tus sentimientos con palabras.
 
·     Comparte tus problemas. Un problema que se comparte es un problema que se soluciona.
 
·     Pide un masaje.
 
·     Busca situaciones para reír.
 
·     Reduce la sobrecarga de actividad en tu casa.
 
·     Mantén contacto con la naturaleza.
 
·     Si tienes ganas, no te reprimas y llora.
 
·     Coloca los problemas en su justa perspectiva.
 
·     Busca el lado positivo a una materia que te desagrada.
 
·     Camina.
                                                         El cuerpo
El cuerpo también puede distraer
cuando las necesidades biológicas no están satisfechas.
Las variables para tener en cuenta, respecto al cuerpo, son éstas:
·     Una buena salud general.
·     Una alimentación adecuada. Tratar de evitar los tóxicos como tabaco, drogas, alcohol, café en exceso. Hacer un desayuno nutritivo. La digestión tarda un par de horas, pero la absorción intestinal mucho más. Si el desayuno consta solamente de café con leche, pan blanco, manteca y dulces, casi no ingerimos proteínas. La glucemia (tenor de azúcar en sangre) dependerá de la cena anterior. Se recomienda tomar cereales, leche descremada, queso, jugo de naranja, etc. (evitando las grasas que aumentan el colesterol).
·     Horarios de sueño apropiados: No es aconsejable el estudio nocturno, con el pretexto de que hay más tranquilidad. Se trastoca tu vida y la de toda la familia. Según el individuo, deberá dormir entre 6 y 9 horas. ¿Sabías que la hora de siesta vale por dos nocturnas? Aunque duermas media hora de siesta, tu fatiga bajará a cero y comenzarás como nuevo/a.
·     Falta de “caricias” positivas: La soledad es un poderoso distractor, también. Conviene que intercales acercamientos afectuosos, preferentemente como refuerzos luego de cumplir tus horarios o metas de estudio.

Técnica de Estudio: La Prelectura o Exploración

La prelectura es un vistazo de reconocimiento. Con ella ganaremos tiempo evitando vueltas atrás innecesarias, y lo que es muy importante, adquiriremos una visión global de todo el material.

Deberemos estar atentos a las indicaciones que quienes han participado en la redacción y elaboración del libro o texto ponen en éste para facilitar la lectura. Estas indicaciones a las que debemos estar atentos son:

– Títulos

– subtítulos

– índice

– disposición de los párrafos

– la longitud de los párrafos

– uso de la negrita o la cursiva

– esquemas o recuadros de recapitulación

– ilustraciones

– acotaciones

– información sobre el autor que pueda figurar en la solapa

– información en la contratapa

– notas a pie de página

Es frecuente que en numerosas ocasiones queremos avanzar tan rápido que abordamos el texto o si es un libro vamos a la lectura del primer capítulo sin estar atentos a estas señales indicativas a las que hacemos mención anteriormente, lo cual en la mayoría de las veces nos desorienta o nos da un enfoque distinto a lo que estamos leyendo.
Este trabajo previo nos permitirá igualmente disponer de los recursos que podamos necesitar para trabajar posteriormente (diccionario, libro de consulta…) Distinguiremos también si lo que estamos abordando es un tema nuevo o es continuación de otro.
Esta tomade contacto no deberá durar demasiado tiempo (tened en cuenta que es sólo un primer reconocimiento), con lo que , resumiendo, tenemos dos objetivos elementales con la prelectura:
– Reconocer aquellos elementos, señales o indicaciones que nos facilitarán la posterior comprensión del texto.
– Preparar los recursos que vamos a necesitar para trabajar con el texto.

Para finalizar, no olvidéis que es muy importante conocer todos aquellos conceptos y palabras que nos sean desconocidos, por lo que deberemos usar con eficacia el diccionario, sólo así podremos abordar los contenidos que vayan sucediéndose a continuación.

Técnicas de estudio: EL SUBRAYADO

Hoy os presentamos otra técnica que es el subrayado, siendo ésta una de las técnicas que más empleáis, de ahí que la hayamos seleccionado entre las primeras de esta serie que os presentaremos poco a poco.

El objetivo del subrayado es destacar las ideas esenciales de un texto. Posteriormente, al leer únicamente lo subrayado podemos recordar el contenido de dicho texto.

Esta técnica está basada en que está demostrado que la memoria se fija y recuerda más y mejor aquellas cosas que se resaltan.

Ventajas de esta técnica:
– Ayuda a fijar la atención
– Así nos mantenemos activos durante el proceso. Favorece el estudio activo y el interés por captar lo esencial de cada párrafo (se incrementa el sentido crítico de la lectura porque destacamos lo esencial de lo secundario)
– Evitamos  tener que leer de nuevo todo el texto.
– Comprendemos la organización y estructura del texto con mayor rapidez.
– Una vez subrayado podemos preparar mucha materia en poco tiempo.
– Es condición indispensable para confeccionar esquemas y resúmenes.
– Favorece la asimilación y desarrolla la capacidad de análisis y síntesis.

¿Cuándo subrayar?

Inmediatamente después de captar el texto. Si no, no sabrás qué remarcar.

¿Qué subrayar?

Los puntos más importantes, los argumentos de mayor fuerza. Las ideas centrales, las Palabras-Clave. Lee bien estas indicaciones:
– La idea principal, que puede estar al principio, en medio o al final de un párrafo. Hay que buscar ideas.

– Palabras técnicas o específicas del tema que estamos estudiando y algún dato importante que permita una mejor comprensión.

Para comprobar que hemos subrayado correctamente podemos hacernos preguntas sobre el contenido y sí las respuestas están contenidas en las palabras subrayadas entonces, el subrayado estará bien hecho.

¿Cómo subrayar?

 – Mejor con lápiz que con bolígrafo.
– Utilizar  lápices de colores. Un color para destacar las ideas principales y otro distinto para las ideas secundarias.
– Sí utilizamos un lápiz de un único color podemos diferenciar el subrayado con distintos tipos de líneas (líneas ondulantes debajo, para lo esencial y líneas llenas, para lo secundario pero significativo)
– Marcar las definiciones con flechas.
– Podemos utilizar también un remarcador, cuidando de que al final el texto no esté remarcado por completo.

Qué es lo que no debemos hacer?

Subrayar en la primera lectura
Terminar subrayando media página o la mayor parte de la página.

¿Cómo detectamos las ideas más importantes para subrayar?

– Son las que dan coherencia y continuidad a la idea central del texto
– En torno a ellas son las que giran las ideas secundarias.

¿Cuándo se debe subrayar?
– Nunca en la primera lectura, porque podríamos subrayar frases o palabras que no expresen el contenido del tema.
– Las personas que están muy entrenadas en lectura comprensiva deberán hacerlo en la segunda lectura.
– Las personas menos entrenadas en una tercera lectura.
– Cuando conocemos el significado de todas las palabras en sí mismas y en el contexto en que se encuentran expresadas.

Técnicas de estudio: LA LECTURA EFICAZ

Qué es la Lectura eficaz? Es una lectura adecuada tanto en velocidad como en comprensión 

                              Se desarrolla con el HÁBITO DE LECTURA

Pasos para realizar una lectura eficaz:

1- Haz una lectura rápida del texto para coger la idea.
2- Hazte preguntas sobre el texto.
3- Haz la lectura del texto, ya a tu ritmo, intentando e comprender lo que lees (busca en el diccionario).
4- Responde a las preguntas que te hacías anteriormente y hazte nuevas preguntas
5- Revisa el texto con una nueva lectura rápida, aclarando ya las últimas dudas y completando tus respuestas.

Técnicas para desarrollar la memoria

Consejos para mejorar la capacidad a la hora de retener conceptos:

  Percepción defectuosa: intenta que en el aprendizaje intervengan todos los sentidos consiguiendo la máxima atención y concentración.
– Ejercita la observación y entrénate para captar detalles contrastados y otros no tan evidentes.
– Pon en práctica el método de clasificación: se retiene mejor los elementos de un conjunto si procedemos a su clasificación.
– Capta el significado de las ideas básicas de un tema.
– Procura pensar con imágenes, ya que la imaginación y el pensamiento están unidos.

       Para conseguirlo hay tres principios:

                   – Exagerar determinados rasgos como si se tratase de una caricatura
                   – Captar los novedoso
                   – Dar movimiento a nuestras imágenes pensadas como si fueran   una película

– Fija contenidos con la repetición y procura repetir las ideas evitando la asimilación mecánica.
– Haz pausas mientras lees o estudias para recordar lo que vas aprendiendo.

– Si aprendes algo justo antes de dormir se recuerda bastante bien a la mañana siguiente. Esto se explica porque durante el sueño no se producen interferencias.

– Revisa lo antes posible el material estudiado a través de esquemas o resúmenes. Así se aumenta el número de repeticiones-fijaciones consiguiendo que el olvido se retrase.

PIENSA ANTES DEL EXAMEN

Estamos de nuevo aquí para ofreceros nuestra ayuda. En este artículo exponemos algunos consejos para los momentos previos al examen.

Vete preparado; llega temprano para los exámenes
Lleva todos los materiales que necesites (material que indican en la convocatoria de examen, reloj)

Esto te ayudará a tener todo a mano y concentrarte en la tarea
Permanece relajado y confiado
Recuérdate a tí mismo que estás bien preparado y va a salir todo bien.
No te permitas volverse ansioso; si te sientes ansioso antes o durante un examen, realiza varias respiraciones lentas y profundas para relajarte.
No hables con otros estudiantes antes de un examen; la ansiedad es contagiosa.

Siéntate cómodo pero alerta
Elige un buen sitio para realizar el examen.
Asegúrate que tienes suficiente espacio para trabajar.
Mantén una postura erguida en su asiento

 Planifícate a la hora de contestar las preguntas:

  • Contesta  las preguntas fáciles primero
    y las preguntas más difíciles en último lugar.
  • Las últimas preguntas que respondas deben ser las más difíciles

Decide cuándo tienes que elegir la respuesta correcta a través de indicios u observaciones:
           – Primero elimine las respuestas que sabe que son erróneas.
           – No apliques este procedimiento si no tienes ningún fundamento para su opción y hay preguntas         con        puntuación negativa en caso de error.
           – Si su primera opción es normalmente correcta, no cambies tus respuestas a menos que estés seguro de la corrección

Reserva algo  de tu tiempo de examen para la revisión
          Repasa tu examen
          Resiste el impulso a salir tan pronto ha completado todos los items

Estrategias para hacer el EXAMEN TIPO TEST

Hoy os traemos algunas indicaciones que a buen seguro os servirán a la hora de hacer el examen tipo test que tenemos en la oposición.

1. Presta atención al tiempo con que cuentas para
hacer el examen; es recomendable que lleves un reloj.

2. Entérate de si hay penalización por las respuestas
incorrectas.

3. Hojea el examen: a medida que lo lees toma nota de
aquellos ítems que parecen más sencillos y aquellos que
parecen más complicados

4. Comienza con las preguntas que puedes responder
fácilmente; no pierdas tiempo al principio con las preguntas más
complicadas. Asegúrate los puntos de los ítems que te sabes bien.

5. Vuelve a las preguntas que no pudiste responder
en el primer intento. Quizás puedas responder con
facilidad ahora por el sólo hecho de estar más relajado por
haber respondido ya a otras preguntas; algunas veces la
respuesta a una pregunta nos da pistas para responder a otra.

6. Lee e intenta comprender el enunciado antes de mirar las
alternativas y de elegir una. Evita sacar conclusiones apresuradas
acerca de lo que crees que el ítem pregunta.
7. Subraya los términos clave y las palabras que aporten
pistas. Cuando te encuentres con términos ambiguos tradúcelos
a tus propias palabras.

8. Piensa en la respuesta correcta y después búscala entre las
alternativas.

9. En caso de que las alternativas difieran sólo en una o dos
palabras, o en el orden de uno o dos términos, puede resultar
útil leer el enunciado de la pregunta seguido de una alternativa
(mientras cubres las demás). Con este método será más fácil
discriminar las opciones y eliminar aquellas que no completan
adecuadamente al enunciado.

10. También puedes responder a todas las preguntas
de un mismo tema, y evitar la mezcla de temas inherente al
diseño de este tipo de exámenes. Esto requiere tener mucho
cuidado en completar todos los ítems sin saltarse ninguno.

11. Presta especial atención a la terminología que
conecta las alternativas o preguntas con áreas clave de la
asignatura, las clases o capítulos; puede ayudarte a reducir las
alternativas posibles y llegar a la mejor respuesta.

12. Suelen ser incorrectas las opciones:
– que tienen un estilo muy diferente de las demás opciones,
– que no concuerdan gramaticalmente con el enunciado,
– que no son del área o tópico de la pregunta, pero tienen que
ver con otra área de la asignatura.