Técnicas de estudio: EL SUBRAYADO

Hoy os presentamos otra técnica que es el subrayado, siendo ésta una de las técnicas que más empleáis, de ahí que la hayamos seleccionado entre las primeras de esta serie que os presentaremos poco a poco.

El objetivo del subrayado es destacar las ideas esenciales de un texto. Posteriormente, al leer únicamente lo subrayado podemos recordar el contenido de dicho texto.

Esta técnica está basada en que está demostrado que la memoria se fija y recuerda más y mejor aquellas cosas que se resaltan.

Ventajas de esta técnica:
– Ayuda a fijar la atención
– Así nos mantenemos activos durante el proceso. Favorece el estudio activo y el interés por captar lo esencial de cada párrafo (se incrementa el sentido crítico de la lectura porque destacamos lo esencial de lo secundario)
– Evitamos  tener que leer de nuevo todo el texto.
– Comprendemos la organización y estructura del texto con mayor rapidez.
– Una vez subrayado podemos preparar mucha materia en poco tiempo.
– Es condición indispensable para confeccionar esquemas y resúmenes.
– Favorece la asimilación y desarrolla la capacidad de análisis y síntesis.

¿Cuándo subrayar?

Inmediatamente después de captar el texto. Si no, no sabrás qué remarcar.

¿Qué subrayar?

Los puntos más importantes, los argumentos de mayor fuerza. Las ideas centrales, las Palabras-Clave. Lee bien estas indicaciones:
– La idea principal, que puede estar al principio, en medio o al final de un párrafo. Hay que buscar ideas.

– Palabras técnicas o específicas del tema que estamos estudiando y algún dato importante que permita una mejor comprensión.

Para comprobar que hemos subrayado correctamente podemos hacernos preguntas sobre el contenido y sí las respuestas están contenidas en las palabras subrayadas entonces, el subrayado estará bien hecho.

¿Cómo subrayar?

 – Mejor con lápiz que con bolígrafo.
– Utilizar  lápices de colores. Un color para destacar las ideas principales y otro distinto para las ideas secundarias.
– Sí utilizamos un lápiz de un único color podemos diferenciar el subrayado con distintos tipos de líneas (líneas ondulantes debajo, para lo esencial y líneas llenas, para lo secundario pero significativo)
– Marcar las definiciones con flechas.
– Podemos utilizar también un remarcador, cuidando de que al final el texto no esté remarcado por completo.

Qué es lo que no debemos hacer?

Subrayar en la primera lectura
Terminar subrayando media página o la mayor parte de la página.

¿Cómo detectamos las ideas más importantes para subrayar?

– Son las que dan coherencia y continuidad a la idea central del texto
– En torno a ellas son las que giran las ideas secundarias.

¿Cuándo se debe subrayar?
– Nunca en la primera lectura, porque podríamos subrayar frases o palabras que no expresen el contenido del tema.
– Las personas que están muy entrenadas en lectura comprensiva deberán hacerlo en la segunda lectura.
– Las personas menos entrenadas en una tercera lectura.
– Cuando conocemos el significado de todas las palabras en sí mismas y en el contexto en que se encuentran expresadas.

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